martes, 11 de mayo de 2010

EL PALACIO DEL SUR DE CÓRDOBA, ¿realidad o ficción?


¡Señores y señoras! os presento la futura imagen de la que dispondrá la preciosa ciudad de Córdoba para el 2004, el 2007, el 2010 ¡no disculpen…! finalmente para el 2013, eso si se cumple el calendario claro está, porque desde que se publicó el resultado del concurso y se procedió a la firma del contrato aún no se ha puesto ni un ladrillo.

Os parecerá extraño, pero la larga historia del Palacio del Sur de Córdoba parece sacada de un cuento, el cual comienza así:

Todo comenzó allá por el 2001 con la realización de un concurso internacional de ideas para la creación de un innovador edificio para la ciudad de Córdoba. A él, se presentaron diversos arquitectos provenientes de países muy lejanos y desconocidos.

Los arquitectos participantes en el concurso internacional de ideas –Zaha Hadid, Toyo Hito, Rem Koolhaas, Rafael Moneo, Antonio Cruz y Antonio Ortiz– presentaron sus bellas propuestas, resultando ganadora sólo una, la presentada por el admirable arquitecto holandés Rem Koolhaas por su bajo coste -que más delante veremos que de bajo coste para nada- y por la integración del río -esto si es cierto-.
Dicho edificio tendría una forma alargada cuyo diseño estará muy relacionado con el agua, ya que la colosal fachada del edificio será de cristal reciclado y tridimensional con reminiscencias árabes. En todo momento se persigue que el visitante “no se sienta encerrado en un espacio”, según palabras del propio Koolhaas. Estará dividido en dos partes entre el área específica de congresos, que estará ubicado junto a la autovía "para facilitar el acceso a las personas que vienen de fuera", y la zona más comercial y cercana al casco urbano, donde se ubicará también un hotel con 170 habitaciones.

En un principio todo marchaba a la perfección, el sol brillaba, los pajaritos canturreaban y las personas y órganos vinculados con el esplendoroso proyecto quedaban orgullosos y complacientes con el proyecto a llevar a cabo. El hecho de que en un principio comenzara así de bien, fue debido a:

Que los responsables municipales aseguraron que la iniciativa era autofinanciable. Es decir, que la constructora Ferrovial levantaría el Palacio del Sur sin que hubiese aportaciones públicas, ya que se encargaría también de la explotación comercial. Además, sería un “edificio traslúcido, extrovertido, abierto al público” y accesible desde varios puntos. “No buscaría competir con un monumento tan emblemático como la Mezquita, que es introvertido y no necesita del entorno; el edificio es complementario y vive del entorno”, destacaba Koolhaas.

Pero llegaría el día de los truenos y relámpagos cuando Ferrovial, la empresa adjudicataria de la construcción del Palacio del Sur, afirmaba que no podía conseguir financiación para asumir el coste del proyecto, que inicialmente rondaba hacia los 80 millones, suponiendo finalmente un coste estimado en 170 millones de euros.
Fue a partir de aquí cuando todo comenzó a desboronarse y a descontrolarse generándose una situación peliaguda. Fue entonces cuando entra en acción un personaje importantísimo, Rosa Aguilar, conocida por todo los ciudadanos como “la Alcaldesa de Córdoba”. Este personaje anunció su intención de reactivar el proyecto del Palacio del Sur, contando para ello con el apoyo de otras celebridades como bancos y otras administraciones públicas, aunque con la incógnita previa sobre la modificación del diseño de Rem Koolhaas (os adelanto información porque como sigamos con este ritmo no terminaremos nunca el cuento: “lectura rápida”: Debido al escaso déficit para el proyecto, se pensó en la reestructuración del proyecto inicial, eliminado el hotel de gama alta, parte del centro de congresos y un aparcamiento subterráneo que encarecían el proyecto. Esa acción supondría al mismo tiempo un aumento económico por el mero hecho de modificarlo, pero aún así fue la decisión final”.)

Y retomando el hilo del asunto, finalmente entre un tiro y afloja las dos entidades que han aportado dinero para el proyecto, son el Ayuntamiento -que pagó las expropiaciones, los diseños, las catas arqueológicas y una serie de actuaciones previas- y el Ministerio de Industria, que ha llegado a subvencionar con cinco millones de euros una iniciativa que aún no cuenta con un proceso de contratación en firme.

Y… colorín colorado este cuento, por el momento, se ha acabado.

No quisiera despedirme, sin antes citar algunos refranes que reflejan perfectamente las acciones y actitudes del organismo público competente de Córdoba y desde luego responsable de este hecho.
Desde mi punto de vista, deberían recapacitar, corregir y como decimos los jóvenes “aplicarse el cuento”, no solo para el proyecto mencionado en esta noticia sino también para aquellos que aún están en proceso -los cuales son muchos en Córdoba- y para aquellos otros que tienen pensamiento por hacer.

Dichos refranes, que sirven de moraleja para este cuento son: “Quien mucho abarca, poco aprieta”; “Despacito y con buena letra” y “Sin prisas pero sin pausas”.

Y finalmente cierro la noticia con una batería de preguntas para nuestra reflexión personal:

¿Realmente creéis que el futuro Palacio del Sur o Centro de Congresos de Córdoba será el primer edificio que el arquitecto holandés Rem Koolhaas consiga construir en España?, ¿El Palacio del Sur o Centro de Congresos de Córdoba será un proyecto real o de ficción o será otro de los proyectos sin iniciarse en la citada provincia andaluza?, ¿Su rompedor boceto modernista puede que choque y rompa el estilo tradicional de la ciudad?, ¿Son conscientes los cordobeses de todo lo que se está ejecutando un su ciudad y cómo lo están llevando a cabo?, ¿Realmente los implicados tienen en mente el patrimonio cultural de la ciudad y el bienestar de la misma?

Por María Niza Hernández
Véase la noticia: http://www.20minutos.es/noticia/390652/0/palacio/sur/gasto/

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