jueves, 13 de mayo de 2010

PROGRAMAN REHABILITAR EL TEMPLO DE SAN MIGUEL, LA CASA IBARRA Y VILLA ESPERANZA

Casa Ibarra (principios de siglo XX)

La regeneración del barrio de San Miguel, en las faldas del Castillo, es una de las viejas aspiraciones de la ciudad. Ahora se anuncia un nuevo intento con un planteamiento novedoso que vincula la intervención con la transformación del pintoresco barrio en un atractivo turístico que genere trabajo y beneficios para sus habitantes. Uno de los primeros pasos será la rehabilitación de tres edificios históricos para darles nuevos usos y mejorar los atractivos del barrio y los servicios que ofrece.

Los tres inmuebles a recuperar son de diversa tipología: el templo mudéjar de San Miguel, el palacete de estilo afrancesado de la Casa Ibarra y Villa Esperanza, una vivienda de estilo regionalista. El templo, ya desacralizado, se recuperará como centro cívico para el barrio, un lugar en el que llevar a cabo actividades formativas, pero también de ocio.

La Casa Ibarra fue adquirida por el Ayuntamiento hace unos años y desde entonces ha permanecido sin uso, lo cual ha hecho que ahora sea necesario un proceso de rehabilitación. Existen ofertas de empresas privadas para instalar negocios privados, entre ellos una residencia para estudiantes o un restaurante. A la espera de definir el uso, se llevará a cabo la restauración del palacete construido a principios del siglo pasado y comenzará a ser usado por el Ayuntamiento como relacionado con las Bellas Artes. Se plantean posibilidades como crear espacios expositivos o espacio para talleres.

El tercer inmueble se encuentra muy cerca del anterior, en la Cuesta de Santa María. En este caso, se trata de una villa de similar cronología y que forma parte de las construcciones levantadas en este singular entorno como residencia de verano de familias acomodadas de Sevilla. Su futuro estará vinculado a acoger la Oficina del Plan Urbano de rehabilitación del casco histórico, así como aulas de formación y una ludoteca para niños.

El plan hace especial hincapié en la regeneración social de un barrio con problemas de integración y con alta incidencia del paro. Así, está previsto realizar cursos de formación para que sea los vecinos quienes puedan trabajar en su propio barrio.

Comentario.
En algunas ocasiones parece que a las instituciones, en este caso municipal, parece interesarse por el Patrimonio local y esto es lo que podemos extraer de la noticia. Pero realmente tenemos que plantearnos si este interés es real o son solo cortinas de humos. Todos sabemos que mantener y recuperar nuestro patrimonio conlleva un trabajo constante y costoso, pero también sabemos que es una obligación de las autoridades trabajar para conseguirlo. Invertir en cultura es invertir en desarrollo algo muy necesario para un barrio tan abandonado como es el de San Miguel y todo su entorno muy abandonado históricamente a pesar de su fuerte potencial y riqueza Patrimonial. Parece que una de las políticas de conservación más desarrolladas por el consistorio es la adquisición de los bienes inmuebles catalogados para evitar su ruina o desaparición. Lo que ocurre es que también parece que esto se lleva a cabo sin ningún plan ni proyecto de uso, lo que finalmente provoca la ruina parcial de estos edificios. Aunque en una ciudad de estas dimensiones no debería ser complicado encontrar una utilidad real para estos bienes favoreciendo además de su conservación la revitalización de una zona tan aislada como es el entorno del Castillo. Alcalá es una de esas ciudades en las que parecía que la conservación de su patrimonio y desarrollo eran incompatibles. Sin embargo ahora se retoma un discurso mucho más positivo en ese sentido, y parece que se empieza a entender que los ciudadanos merecemos disfrutar del rico Patrimonio que sobrevive en Alcalá. Esperemos que lo que hoy podemos leer en esta noticia, sea una realidad en poco tiempo.

Natividad Casal Mancera

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